¿Cómo nació la idea de la fundación?

En el año 2007, nos compartieron la campaña de operation christmas child. nos enamoramos de ella y decidimos desarrollarla en nuestra iglesia, enfocados en llegar a niños en latinoamérica, compartiéndoles el amor de Jesús.

Nuestra primera acción que tomamos cuando nació esta idea fue identificar a los niños que íbamos a bendecir. En esa búsqueda llegamos a jumbo, Colombia, a la fundación lluvia de gracia, un comedor comunitario con aproximadamente 300 niños en condiciones de necesidad y vulnerabilidad, allí realizamos nuestra primera entrega, marcando el inicio de regala una sonrisa.

Cada año hemos ido creciendo a medida que se Han unido más entidades y lugares a la misión. Comenzamos con alrededor de 300 niños el primer año, luego 400, y así sucesivamente, aumentando el impacto anualmente. Hasta hoy, hemos alcanzado a más de 65,000 niños.

Cómo seleccionamos a los niños o comunidades?

La selección de los niños ha sido de manera orgánica a lo largo de los años. A través de nuestra iglesia y de otras entidades, personas de diferentes países como Colombia, Venezuela, panamá y república dominicana se Han acercado a nosotros para sumarse a la misión. Así, hemos ido recibiendo y organizando la información de las entidades y personas que hacen posible esto en cada lugar, creciendo a través de relaciones y alianzas.

Hemos tenido muchas historias, pero algunas han marcado profundamente nuestro corazón. Una de ellas fue la de una madre que recibió una caja de regalos para su hijo. Dentro venía la oración de fe, la cual ella colocó en el espejo de su casa y comenzó a orarla cada día. Nos compartió que, desde ese momento, llevaba tres meses sin consumir drogas ni alcohol.

Otra historia es la de un niño recolector de basura, ese era su trabajo. En el momento de la entrega, él y su mamá recibieron al señor; de hecho, en la foto tienen la oración de fe en sus manos. Tiempo después, el niño falleció, pero con la esperanza de haber conocido a Dios y ahora estar en el cielo con El.

También hemos visto cómo muchos niños en condiciones de alta vulnerabilidad, al recibir estos regalos en iglesias y fundaciones, comienzan a acercarse a Dios y a asistir a las iglesias, iniciando un camino de transformación en sus vidas.

Como representantes de un Padre amoroso, creemos que unidos podemos hacer la diferencia.

Por 18 años hemos enviado más de 65,000 regalos a 12 países: Colombia, Panamá, El Salvador, República Dominicana, Costa Rica, Nicaragua, Haití, Estados Unidos, Honduras, Ecuador, Venezuela y Perú, llevando sonrisas de esperanza a miles de niños, amor a las madres y alegría a las familias.

Detrás de cada regalo está el mensaje del evangelio y el amor de Jesús: el verdadero obsequio que queremos dar, la salvación, la cual se convierte en esperanza y en un regalo eterno para miles de niños que viven en pobreza, oscuridad y necesidad.